martes, 22 de marzo de 2011

Yo creo que cree que soy...


La tan indispensable, subjetiva e interpretable Comunicación, el bien y el mal representados en sí mismo,  todo depende de “el cristal con qué se mire” (escuche, pruebe, toque y huela); siendo humanos únicos e irrepetibles, todos tenemos una muy particular manera de percibir las cosas, con los 5 sentidos que hemos desarrollado y con todo lo que hemos vivido.

Usando el sentido común, las cosas suelen ser más simples y básicas, y sin embargo, a veces, no logramos comunicarnos; y no pasa nada, mientras no sea con las personas con las que trabajamos o peor aún, con las personas que más queremos, porque ahí, ¡ah cómo duele!

¿Los conflictos los hacen los demás o los hago yo? La verdad es que normalmente la vida de cuadritos se la hace cada quien. Esa frase de “todo el mundo está en mi contra” en verdad es darse demasiada importancia a sí mismo; y más cuando caemos en la cuenta de que cada persona piensa en sí mismo la mayor parte del tiempo.

Todo comienza cuando creemos que el otro cree que somos... Ahí está el drama…

Si alguien duda de las buenas intensiones en el mundo, lean una pared de esas en las que se permite rallar y escribir, la mayoría son mensajes de: te amo, gracias, y felicidades, en general buenos deseos.  Qué tal si nos hablamos amablemente unos a otros y evitamos agredir y ponernos sobrenombres y etiquetas. A veces hacemos cosas estúpidas, tontas o inútiles, pero no somos tontos, inútiles, y estúpidos todo el tiempo, somos humanos, es más fácil entenderlo si generamos empatía; todos tenemos motivos positivos para hacer lo que hacemos.

Antes de que le pongas un adjetivo a una persona, piensa que tal vez lo que te moleste es algo que haces tú también y que es una acción errónea, no necesariamente una persona mala. Si te interesa, mejor pregúnta, y si no no gastes tu energía en pensamientos negativos. 

Recibamos a la primavera con la buena energía que se merece ♣

martes, 8 de marzo de 2011

EL DÍA DE LA MUJER

El día internacional de la Mujer (quiero omitir la parte de la mujer trabajadora por que me resulta un pleonasmo). Este día escuché por ahí, un dato interesante, las mujeres más conocidas por los mexicanos son: La Malinche, Sor Juana Inés de la Cruz, y La Virgen de Guadalupe. No sé si en ese orden. La reflexión es, lo que representan, su inteligencia y su capacidad de amor.

Lo más admirable es la ardua, intensa y responsable labor de la mujer por cuidar, atender, salvaguardar y proteger a su familia; entre otras cosas.

Lo más fuerte que leí hoy, una frase de Margaret Thatcher: En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él”.

¿Qué estamos buscando, a quién queremos engañar, de quiénes buscamos el reconocimiento…? Nosotras somos las que educamos y formamos. Efectivamente nos podemos dar a respetar, a desear, convencer y cautivar; entre otras cosas.

La sorpresa, no hay sorpresa, reitero lo que he dicho otras veces, ¡las mujeres lo queremos todo! Y me parece fantástico.

Aquí les dejo un cómic de MAITENA

martes, 1 de marzo de 2011

Esperando el remedio

Lo que solía esperar ya no lo espero.
Después de no querer esperar nada,
ahora lo que esperaba ya no quiero.
Ya no espero compartamos nuestras vidas.
Espero ahora, me decepciones enseguida.

Espero que te vayas y sin previo aviso,
que el recuerdo me quede como amigo.
Un callado grito es mi pensamiento
y el pasado, solamente un cuento.
Como remedio no tengo ni al olvido.

miércoles, 16 de febrero de 2011

I love rock & roll

Amor seguro es lo que se siente por la música; cómo un solo violín hace vibrar cada uno los poros de la piel, el placer de rascar una guitarra y que surja el círculo de sol, cómo se antoja abrazar un violonchelo, un saxofón cantándome al oído, o pegarle con gusto a las percusiones. La música va de ser uno de los placeres más sencillos hasta tener poderes curativos, terapéuticos, dicen que hasta alinea las chacras y lo mejor de todo: ¡divierte!

Entendiendo mi amor por la música fue entonces que se me ocurrió un experimento, me dispuse a ser valiente y me preparé psicológicamente desde una semana antes para prender la radio todo el tiempo que me fuera posible y escuchar las canciones más tocadas de: “el 14 de febrero”. Yo me imaginaba puro romance y miel, todas cantando cosas como “yo te amo y muero sin ti” Oh! sorpresa la mía, la mayoría de las dedicatorias eran de “ardidos”, o sea canciones de desamor, y la frase que más escuché fue “fuck you”.

Tan bonita que era la época aquella en que se acostumbraban las dedicatorias para expresar los sentimientos, pero los bonitos, entre una pareja, cuando se hacían metáforas sobre los labios, el mar, los ojos y la luna; había respeto, hacia el otro y hacia uno mismo, no había el: “lo dejaría todo por que te quedaras” y mucho menos el “rata de dos patas”.

Mi abuelo era de los que llevaba serenatas, cantaba cual el mismísimo Pedro Infante. Recuerdo una ocasión, un cumpleaños de mi abuela, que mi abuelito llegó con un trío, a modo de sorpresa, entonando la de “Novia mía”, todos suspirábamos, verlo cantando y dedicando fervorosamente la canción. Mi abuela no es la más romántica del mundo, y desentendida de los títulos de las canciones, cuando el trío le preguntó qué canción quería, ella dijo emocionada: - “De qué manera te olvido”… Mi abuelo puso una cara de decepción que retiró inmediatamente con gran sonrisa pues mi abuela no entendía el motivo de la risa de todos los presentes.

El día que me levanto cantando, es el día que sé que estoy de buen humor, que es casi diario. Y es que es una maravilla como una tonadita transporta a momentos significantes y recordables, viajes, ciudades, amigos, amores y desamores; crea identidad, es parte de la cultura, motiva a que si mueres lejos, pidas que digan que estas dormido y te traigan aquí.

Así que recomiendo tengan música de su agrado, seleccionen, y en los momentos que sientan que les falta algo, ¡qué la melodía los acompañe! ♫♫♫

martes, 8 de febrero de 2011

Léase: AMISTAD

Me divierten las definiciones de diccionario, son tan inverosímiles como inusitadas. En esta ocasión léase AMISTAD:
Según la Real Academia de la Lengua:
 (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato..
2. f amancebamiento. Trato sexual habitual entre hombre y mujer no casados entre sí. NOTA: No lo inventé yo.
3. f Merced, favor..
4. f Afinidad, conexión entre cosas..
5. f ant. Pacto amistoso entre dos o más personas..
6. f ant. Deseo o gana de algo..
7. fPersonas con las que se tiene amistad.. pl.

Según Yo: El punto medio entre el cual una y otra pesrona aportan parte de tu vida (con lo que comparten, la afinidad, empatía, y confianza) y el respeto a su libertad  (dejarlo ser, dejarlo hacer y dejarlo ir).

En el tema de la amistad me he llevado muchas sorpresas. Personas en las que confiaba y que han respondido con envidias y oportunismo, relaciones que ha estado en el tiempo que han tenido que estar y personas que sé que ahí están y que saben que aquí estoy yo también. De todos, lo que conservo es el cariño y lo que he aprendido. Porque también de las amistades se forma uno.

La reflexión es: ¿Qué haces para conservar una amistad? Yo respondo desde mi consideración: “lo humanamente posible”.

Y finalmente la amistad es también bienvenida para todos lo que tengan algo positivo que agregar… Gracias a todos, por su día que son todos los días.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Febrero y el amor...


Hoy me desperté con unas ganas locas de enamorarme. No, jajaja, la verdad ¡No! Hoy me levanté con un amor loco pero por el sarcasmo. Esto de que por todos lados ya es “mes del amor” me hace pensar en cómo nos dejamos llevar a veces. ¿Alcanzamos a notar que lo que venden como felicidad, amor eterno y sincero, complicidad, y pasión; no son sino globos, tarjetas, películas, o un simple desodorante?

La palabra febrero, viene del latin februo que significa algo así mas o menos como purificación; en honor a unas “fiestas” que se llevaban a cabo en la Antigua Roma, en dónde, afirman algunos historiadores, eran unos rituales de severos azotes sobretodo hacia las mujeres.
El caso es que para muchos ya empezó,  y en la época actual el contexto es diferente; si no me creen, pregunten en los moteles qué ocupación tendrán ese día.

Creo que es diferente escenario para los que tienen pareja (as) y para los que  no. Lo vemos con filosofía o renegamos durísimo. ¿Estamos decepcionados del amor, o el amor esta decepcionado de nosotros? ¿Por qué no nos llega, por qué nos ignora?

Yo si creo en el amor, simplemente no creo en ese “tipo” de amor. El amor no es el sexo casual. Yo creo en un punto más espiritual que animal. Ya no hay pretexto, ya es un tema muy comentado, muy hablado, y estudiado; las relaciones interpersonales ya no son al azar ni arregladas, ya podemos hacer que funcionen. No queremos enamorarnos por el que nos vayan a hacer daño o por hacerle daño a algo. Yo la verdad prefiero a los que hacen daño sin querer que a los ardidos que actúan con alevosía y ventaja, estos últimos me provocan más miedo. Y eso es la “purificación” rehabilitarnos, quitarnos las aflicciones y las dependencias. Yo los invito a enamorarse primero de nosotros mismos.


martes, 18 de enero de 2011

DIÁLOGOS ENTRE EL CORAZÓN Y EL CEREBRO II

PARTE II


Cerebro: -Pero, ya has pasado por esto ¿De verdad quieres caer otra vez?

Corazón: -Claro, cada vez que sea posible.

Cerebro: -¡No sabes lo que estas diciendo!

Corazón: -¿Acaso te ha poseído el miedo?

Cerebro: -Miedo, ¿miedo yo? ¡Es precaución! Solo te estoy defendiendo.

Corazón: -No te alteraría tanto si no fuera verdad. Yo no he pedido que me defiendan. Te estas poniendo muy emocional.

Cerebro: -Y tú, no eres bueno para recordar pero yo sí. Nada se ve claramente, se siente uno a morir.

Corazón: -Pero también todo lo que se escucha es muy positivo y huele bien.

Cerebro: -¿Qué, no has aprendido nada?

Corazón: -Eres tú el que no ha aprendido nada. No recuerdas lo feliz que te sentías y lo saludable que estabas.

Cerebro: -¿Y cuándo todo se acaba?

Corazón: - Ahí entras tú para aprender y hacerlo cada vez mejor.

Cerebro: -No me convences.

Corazón: -No estoy tratando de convencerte, tú tomaras muchas decisiones pero lo del enamoramiento lo decido yo.